LA ESPERA
La sensación de “esperar” algo en cualquier momento crea una especie de dependencia maligna, que no es sana, y mucho menos objetiva, pero por otra parte provoca un estado de ánimo agridulce, turbio, vehemente, de confusión e ilusión, de ansiedad y de sereno compás de espera, de esperanza y de sorpresa. Desde luego no es algo que produzca indiferencia, y por eso es tan “distinto”.
Bonito. Rápido, directo, real y bonito. Digno de ti. Porque tú eres así. Me encantará irte leyendo. Lo sabes.
ResponderEliminarPoco poco iré llenado mi blog como me lleno por dentro :D! Será un placer que me leas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Yo siempre espero. No se hacer otra cosa. Ciertamente: desespero.
ResponderEliminarSiempre suyo
Un completo gilipollas