viernes, 10 de junio de 2011

LA ESPERA

La sensación de “esperar” algo en cualquier momento crea una especie de dependencia maligna, que no es sana, y mucho menos objetiva, pero por otra parte provoca un estado de ánimo agridulce, turbio, vehemente, de confusión e ilusión, de ansiedad y de sereno compás de espera, de esperanza y de sorpresa. Desde luego no es algo que produzca indiferencia, y por eso es tan “distinto”.

3 comentarios:

  1. Bonito. Rápido, directo, real y bonito. Digno de ti. Porque tú eres así. Me encantará irte leyendo. Lo sabes.

    ResponderEliminar
  2. Poco poco iré llenado mi blog como me lleno por dentro :D! Será un placer que me leas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Yo siempre espero. No se hacer otra cosa. Ciertamente: desespero.

    Siempre suyo
    Un completo gilipollas

    ResponderEliminar