Todos los días luchando por conseguir tus metas, olvidando realmente tus sueños, sigues subiendo escaleras con la vista puesta en la cima, no te das cuenta si el escalón es grande o pequeño ni tampoco en sus colores, solo subes y sube con ganas de llegar al final... Pero un día cualquiera, como hoy, te paras, piensas y miras a tu alrededor y te das cuenta de que realmente no importa la cima si no el camino que haces hasta ella, los escalones que subes y la gente con la que te cruzas. Y por un momento me di cuenta que lo que siempre había soñado andaba a mi lado y no delante de mi.
Juntas subiremos, disfrutando de cada escalón, de la velocidad en que subimos y de lo mucho o poco que nos cueste, pero nunca más subiremos con afán de llegar al final.
Juntas subiremos, disfrutando de cada escalón, de la velocidad en que subimos y de lo mucho o poco que nos cueste, pero nunca más subiremos con afán de llegar al final.
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