No entiendo a la gente que no se libera que por más que los escuchas decir "me da igual lo q diga o piense la gente" sigue importandole tanto como para no hacer lo q siente o decir lo que piensa en cada momento.
Yo pase por ese estado, me importaba mucho porque la gente opinaba aunque no todo podía herirme. Según paso el tiempo ya nada me heria, nada podía torcer mi día. Comprendí después de todo que me hacia daño porque yo lo permitía, yo era quien buscaba ese sentimiento de ser criticada, mirando sólo el lado malo de las mentiras que se decían. Hablan de mi porque de ellos no tienen de que hablar.. sus vidas se basan en las vidas de los demás y es un círculo donde sólo hay envidia, ella es la causante de toda crítica con intención de destrucción.
Lo bueno es que conseguí un sentimiento que hace de escudo, la bendita ignorancia. Ella hace de todo un juego y una diversión con aprendizaje incluido. Así que yo agradecida porque gracias a los que critican los demás podemos aprender y divertirnos en un juego que sólo les hace mal a ellos y a sus vidas.
Yo no hace mucho me libere de todo eso y ahora vivo tranquila y tengo que reconocer que hay veces que fomento esa crítica para jugar y divertirme con esas personas vacías.
Me limitó a sentir y vivir pero de verdad, despierta, abierta a todo tren que me llene de experiencias, buenas o malas todas dejan en mi algo que me hacer ser más auténtica cada día y liberarme un poco más de las cadenas de la sociedad.
Y llamarme loca pero sois vosotros quienes vivís atados a unas leyes impuestas por otro, encerrando vuestros sentimiento y prohibiendos cosas que os gustaría vivir.
Yo soy dueña de mi vida.

Muy bien dicho, ni las críticas falsas o los rumores te deben hundir ni los piropos o falso jabón te deben hacer subir a una cima virtual. Lo mejor es mirar desde adentro hacia afuera e impermeabilizarnos con la gabardina de nuestro propio sentir y experiencia. Y si ladran, ya sabes, señal que cabalgamos... Un beso.
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