Arde en la hoguera de su propio vuelo.
Bajo el cuerpo de lumbre ella es el Sol.
Su resplandor la atrae y la convierte
en ceniza.
Viaja a su íntima noche, se asimila
al leve polvo errante de los muertos.
Pero entre lo deshecho se rehace.
Toma fuerzas del caos, se teje en luz
Y amanece en la llama indestructible.
(Y volví a renacer para crearme a mi misma)
Qué bueno volvete a leer. Pero qué mejor aun volverte a saber viva. Reinventada o actualizada pero siempre tú. Y gracias por pasarte pr mi blog y dejar tu huella. Mi casa es tu casa si aun quedan casas de alguien. UN beso y por favor: Sigue viviendo y escribiendo. Gracias!!
ResponderEliminar