Si empiezo por enero el primer mes del año, sin olvidar que el 31 te pones mil metas para el día 1de enero y con mil ideas nuevas que realizar.
Podría decir que lo que pareció un buen comienzo fue realmente desastroso, pasaban los días y nada de lo que imaginas el último día se cumple ni siquiera dejar de fumar, estaba fumando más que nunca. Y aunque tenía cosas por las que ser feliz no conseguía venirme abajo, no había conseguido ningún propósito. Pero llego el día 13 y eso que es un día malo. De repente algo cambio en mi, ese día nació mi pequeño garbanzo el hijo de mi amiga y aunque mis días eran pésimos, esa cosa tan pequeña conseguía darme una sonrisa y mucha paz. Cada vez tenía más claro que quería un bebe y tan solo 19 días después empezaba a crecer dentro de mi, mi pequeña Valeria. Nació el garbanzo un día 13 y cambio mi suerte un buen numero un día 13 conocí a una de mis hermanas de otra madre para que nos entendamos. Como veis empece fatal el mes pero poco a poco se iba mejorando.
Estaba llena de ilusión algo dentro de mi crecía y era algo muy muy deseado y esperado. Cuantas veces en mis largos viajes imaginaba que llevaba a mi pequeña justo, en el asiento de al lado de mi coche, tren o avión pero estaba tan lejano... que me ansiaba pensarlo. Pero ya no tendría que imaginarlo porque en unos meses lo haría realidad. Fue pasando el tiempo y con ellos crecía mi barriga, realmente un embarazo pesado pero no puedo decir malo porque por muy mal que estuviera al final tendría mi recompensa y así llego... de sorpresa, un día 19 de octubre creía que estaría nerviosísima pero no, allí estaba yo tranquila deseando tenerla en brazos. Solo pensaba ¿que sentirá cuando me vea? ¿seré como piensa? ella seguro que es como yo pienso, porque para mi será perfecta, no podía pensar en si me dolería o no solo pensaba en ese momento que nos uniría de por vida, el momento en el que cerraba una etapa para abrir otra y esta vez uno más y no uno menos como estoy acostumbrada.
No voy hablar del parto porque solo quiero recordar lo bonito, se que lo pase mal pero hoy la miro y no recuerdo ni un solo dolor. No olvidare jamás el olor a vida que había allí dentro y el calor que sentí de repente al ponerla sobre mi. Abrió los ojos... me miro y se paro el tiempo. Me di cuenta que había echo lo correcto me sentí mas segura que nunca.
Ya han pasado 2 meses y medio y soy feliz, cuando pienso que no puedo con las cosas me voy a la cunita de mi princesa la miro y su tranquilidad pasa por mi cuerpo y siento la seguridad suficiente para conseguir todo lo que me proponga. Embarazada escuchado mil tonterías, que yo sola no podría, que me había cortado la vida, que si me limitaría, barbaridades de gente incapaz de hacerlo ella. Pero la que más me marco y creí sentir en algún momento fue el de la limitación ya tengo bastantes con las del accidente. Pero creerme que ahora que la miro nada me limita, al revés ella me da fuerza porque tengo que vivir para mi, para poder vivir con ella, porque tengo que estar bien, para poder cuidar de ella, tengo que mejorar para poder enseñarle a ella. Con ella mejoro. Y de eso se trata la vida de ir sumando y no restando.
Y se acaba el año que empezó siendo horrible y acaba siendo de lo mejor. Y no es porque no tenga días horribles si no porque aprendía a vivir con lo que me llena y buscar lo que me complementa.
Resumiendo... Acabo el que parecida un mal año por mi forma de ver la cosas, siendo un año lleno de regalos y no materiales.
Hay que aprender a vivir con lo que nos hace felices, no dejar que nos limiten y por supuesto no limitarnos nosotros mismos. Nadie sabe de lo que somos capaces, nacemos para superarnos a nosotros mismo no a los demás, eso es lo más fácil. Solo hay que ser buen observador y mucha practica. ¿Pero superarnos a nosotros mismo? es lo más complicado, es el mayor reto que tenemos en esta vida, para cuando muramos dejarla un poquito mejor de lo que esta y asegurarnos de que alguien fue feliz por que te cruzo en su camino. Creo que así puede acabar mi vida dentro de mucho tiempo claro, porque me queda mucho que vivir, aprender y mejorar.
Feliz final de año a todos y espero que cumpláis las metas, no cuando empieza el año si no durante el año, con una buena visión, paciencia y persistencia lo consigues seguro.
Un abrazo y suerte.
Tamara.
Tal vez amiga, has dado con la clave del secreto. Pequeñas metas, buenos retos y sueños enormes. ¡Ah! y una hija que te marca el nuevo compás de la vida. Feliz 2012 a las dos.
ResponderEliminar